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Pensamiento Global

 

En días recientes fuimos muy gratamente sorprendidos según la página Web del partido político Farc (1) por el anuncio de que “la prestigiosa revista Foreign Policy, había incorporado en su selecta lista de personas influyentes a Rodrigo Londoño (Timo) como Pensador Global, por su decisión y liderazgo en el proceso de paz de Colombia”.

No es un atrevimiento decir que, en los EEUU, una vez que la globalización neoliberal se impuso en el mundo (globo en inglés), las antiguas escuelas de “administración de negocios y liderazgo empresarial”, etc, tan profusamente publicitadas, debieron adecuarse y adoptar una nueva empaquetadura más acorde con los tiempos que corren. Quien quiera que lea algo sobre eses tema, se encontrará con la misma cantaleta redactada de diferente manera, pero en esencia los mismos principios, con la que se formaron anteriormente los empresarios que hoy están rigiendo o dirigiendo, o “liderando”, los destinos de la economía neoliberal y su proceso de universalización o Globalización. Como diría nuestro recordado Fernando Guillén Martínez: “Vino viejo en odres nuevos”.

Pero para todos los colombianos, sin excepción, tan sensibilizados con el proceso real de Paz en el que están sumergidos desde hace tantos años, una referencia al pensamiento global de uno de sus “lideres”, exige más de un comentario.

Lo primero que se nos viene a la mente es que (como la mujer del Cesar que no solo debe ser honesta, sino aparentarlo) un pensador global en el proceso de paz de Colombia no solo debe “serlo”, sino “demostrarlo”. Y ahí es donde se le tuerce el rabo a la marrana. Pues a este respecto y como está la situación del proceso de paz en la sociedad colombiana; realmente como lo dijo (14.12.2017) alguien que si sabe de qué habla como el embajador de EEUU en Colombia, míster Kevin Whitaker: “La consolidación de la paz será más aún más difícil y más complicada que la negociación con las Farc”. En pocas palabras:  que una cosa es el “pensamiento global” y otra más distinta su ejecución o puesta en práctica. Nuestros campesinos, siempre tan prácticos, han mantenido vigente por siglos un viejo refrán de la lengua castellana que dice más o menos así: “Una cosa piensa el burro, y otra, quien lo está enjalmando”.

Lo cual nos lleva a plantear un segundo aspecto a considerar: El de la evidente  crisis del Sistema Imperialista Global: de su economía neoliberal, de sus contradicciones Inter-Imperialistas cada día más agudas, de la perdida de la hegemonía unilateral de EEUU con el ascenso de otras potencias o multilateralismo, y de la serie de repercusiones en el largo plazo (no solo en Colombia sino en todo el sub continente latinoamericano y caribeño) que como parte de ese globo ha entrado definitivamente en un proceso  continental de resistencia masiva y generalizada al neoliberalismo, de poco más de una década de duración y que muestra un proceso desigual, complejo y abierto al parecer de larga duración; de avances y retrocesos en la mayoría de los países del sub continente, pero que en esencia es el mismo: Resistencia de masas generalizada al neoliberalismo depredador y autoritario de la globalización, el que como decían los antiguos místicos españoles anuncia que  “el reposo nunca llega”. Tal vez ese sea el mayor mensaje de personajes como el Che, o Fidel, o Hugo Chávez o Alfonso Cano (entre tantos otros) quienes lucharon hasta el ultimo minuto de sus vidas sin espera ese tan anhelado reposo que nunca les llegó, pues la contradicción del mundo real y objetiva continuó su curso imperecedero.

Un tercer aspecto a considerar es que un pensador global por más que lo desee o quiera, nunca podrá ignorar o intentar separar la realidad contundente (histórica, geográfica, económica, cultural, poblacional, etc) de la unidad e imbricación estrecha que existe entre los pueblos de Colombia y Venezuela con sus luchas por una vida mejor y más digna. Más Justa. Libre, Soberana y Democrática. También hay una sentencia de los campesinos colombianos para ese desconocimiento o ignorancia: “Es como darse con una piedra en los dientes”, desconocer que lo que suceda en Venezuela no repercutirá en Colombia o, al contrario.

Y por último, que un pensador global por muy “apalancado” que esté, nunca podrá desconocer u obligar por la fuerza de la orden militar a que se desconozca esa fuente de conocimiento global cual es la Historia Humana con su movimiento perpetuo en permanente evolución, y que siempre nos ha mostrado que en todo proceso social, sea revolucionario o no, hay dos concepciones contradictorias enfrentadas (no solo con el arma de la palabra, sino con el arma de la palabra pero bien argumentada) la línea dura y la línea blanda en el lenguaje criollo. Quienes quieren ir más rápido hacia lo nuevo, y quienes quieren ir más despacio o incluso permanecer estáticos defendiendo lo caduco en donde se sienten muy cómodos. Los manuales soviéticos donde aprendieron a leer nuestros campesinos resistentes y de donde muchos tomaron sus nombres de guerra, daban un sin número de ejemplos hoy ya olvidados. Para no alargarme, solo cito algunos de los más trillados en nuestra cultura política: Jacobinos y Girondinos en la revolución francesa. Bolívar y Santander en nuestro proceso anticolonial. Bolcheviques y Mencheviques en Rusia de hace 100 años. Reformistas liquidadores, y Revolucionarios en la Europa del siglo pasado, y, así.

De manera pues que el pensamiento global bien entendido y confrontado con el análisis concreto de la situación concreta que recomendaba Lenin el bolchevique, resulta ser un poco más complejo y abigarrado que el simple catálogo dado por una agencia Imperial, al estilo de la lista Clinton (vigente) de nombres escogidos no se sabe (todavía) con qué fin.

Imagen Internet

(1) https://www.farc-ep.co/comunicado/rodrigo-londono-echeverry-timo-pensador-global.html

Por Alberto Pinzón Sánchez
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