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Se reactiva persecución paramilitar contra lideresa en Curvaradó

CATATUMBO, COLOMBIA - JANUARY 29:  Paramilitary leader of the Colombian United Self-Defense Forces (AUC) commandant Mauricio (C) trains his troops 29 January, 2000, in the mountains near Catatumbo, northwest of Bogota. Clashes between the AUC and guerrilla forces have been reported in the Catatumbo region, considered one of the major coca producing areas of Colombia.      Foto tomada el 29 de Enero de 2000 del comandate Mauricio (C), jefe militar del grupo paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, que operan en las montanas del Catatumbo, al noroeste de Bogota. Fuertes combates se han registrado las ultimas semanas entre las AUC y guerrilleros de las FARC y el ELN, por el control de la zona del Catatumbo, considerada una de las principales regiones productora de coca que sirve a financiar a las diferentes facciones que participan en el conflicto colombiano.  (Photo credit should read CARLOS GARCIA/AFP/Getty Images)

CARLOS GARCIA/AFP/Getty Images)

 

El pasado lunes 13 de Febrero, a las 2:30 p.m. mientras Yomaira Mendoza laboraba en su propiedad observó el ingreso de cerca de 8 hombres armados, vestidos de camuflado en la finca ubicada en Apartadorcito, territorio colectivo de Curvaradó.

Por temor, Yomaira huyó y con su esquema de protección asignado por la Unidad Nacional de Protección (UNAP) llegó a Llano Rico. Desde ese lugar, sostiene, la lideresa fue seguida por dos hombres que se movilizaban en una camioneta gris hasta el punto conocido como Chontadural.

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Minutos después vía mensaje de texto, Yomaira recibió una nueva amenaza, esta vez acompañada de varias fotografías de pintas o grafitis que hicieron en su vivienda neoparamilitares de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia.

El día anterior, el domingo 12 de febrero, en Mutatá en horas de la tarde, la lideresa de restitución Yomaira conoció por su hermano, que hombres con armas cortas que se movilizaban llegaron a la residencia de su familia, preguntando por su paradero. Al confirmar que Yomaira no se encontraba, los armados manifestaron que ellos sabían dónde encontrarla.

La persecución contra Yomaira arreció desde el momento en que ocupantes de mala fe constataron su regreso a Colombia, después de casi dos años de vivir por fuera del país.

 

 

Bogotá, D.C., febrero 15 de 2017

 

Comisión Intereclesial de Justicia y Paz
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