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Clasificar a los yemeníes como ‘fuente de terrorismo’ es ‘ilegal’‎

El presidente de EE.UU., Donald Trump, durante un discurso en el Pentágono, 27 de enero de 2017.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, durante un discurso en el Pentágono, 27 de enero de 2017.

 

Las partes en conflicto en Yemen se unen para condenar la prohibición de la entrada de yemeníes a EE.UU. por el decreto de Donald Trump.

El movimiento popular yemení Ansarolá condenó el domingo la orden “ilegal e ilegítima” emitida el pasado viernes por el nuevo mandatario estadounidense contra siete países de mayoría musulmana: Yemen, Irak, Siria, Libia, Irán, Somalia y Sudán.

“Es un derecho soberano de Estados Unidos pero cualquier intento de clasificar a Yemen o a sus ciudadanos como una posible fuente de terrorismo o extremismo es ilegal e ilegítima”, denunciaron las fuentes del Ministerio de Exteriores con sede en Saná, bajo el control de Ansarolá.

También el domingo las fuentes del gobierno yemení encabezado por el presidente huido Abdu Rabu Mansur Hadi, precisaron: “Estas decisiones apoyan la posición de los extremistas y alientan la discriminación”.

Las fuentes de la cancillería yemení lamentaron el decreto del presidente de EE.UU., Donald Trump, “aunque sea por un periodo de tiempo”, pues impide la entrada de ciudadanos yemeníes al país norteamericano para, según el supuesto de la Casa Blanca, proteger a EE.UU. del “terrorismo”.

Para el gobierno yemení instalado en Adén (suroeste de Yemen), la única manera de hacer frente a los terroristas y extremistas pasa por la vía de “la interacción y el diálogo, no levantando barreras”, por lo tanto manifestó su deseo de trabajar con la Administración de Trump “para lograr derrotar al terrorismo a nivel mundial”.

Mencionar que el expresidente Mansur Hadi, fiel aliado de EE.UU. y Arabia Saudí en la región, presentó a principios de 2015 su dimisión y huyó de Saná a Adén, desde donde emitió un comunicado retirando su dimisión y formó otro gobierno. Ansarolá consideró ilegal la actuación de Mansur Hadi y desde entonces tiene bajo su control Saná.

Tras la firma del decreto por Trump, los refugiados no podrán entrar a EE.UU. en cuatro meses y los ciudadanos de los siete países mencionados serán sometidos en un periodo de tres meses a severas restricciones en la emisión de visados, aunque tengan doble nacionalidad o una ‘Green Card’.

En reacción, decenas de miles de ciudadanos de Nueva York, Boston, Washington y Los Ángeles salieron a las calles por segundo día consecutivo con el fin de mostrar su rechazo a la medida ‘racista’ de Trump. Las condenas superan las fronteras estadounidenses y algunos países afectados como Irán e Irak, así como varios aliados de Washington, han criticado la decisión de Trump.

 
Con información de agencias
www.radiomacondo.fm